Regresión “Del Socialismo Científico al Socialismo Utópico”

En las redes sociales circula un texto titulado “El caso Jadue y las contradicciones del PC” (Partido Comunista) que merece ser difundido más ampliamente para ser debatido por las fuerzas revolucionarias. No es intención denostar o criticar al personaje o su partido. Pretendemos con esta publicación ir analizando la debacle de la izquierda y de las organizaciones revolucionarias, de extraer lecciones y encontrar el camino para encauzar un movimiento social, que tendrá que venir más temprano que tarde, hacia una revolución. El texto es fruto de conversaciones que fueron sintetizadas con el ChatGpt.

Regresión “Del Socialismo Científico al Socialismo Utópico”

Delfo Acosta

Nota introductoria En las redes sociales circula un texto titulado “El caso Jadue y las contradicciones del PC” (Partido Comunista) que merece ser difundido más ampliamente para ser debatido por las fuerzas revolucionarias. No es intención denostar o criticar al personaje o su partido. Pretendemos con esta publicación ir analizando la debacle de la izquierda y de las organizaciones revolucionarias, de extraer lecciones y encontrar el camino para encauzar un movimiento social, que tendrá que venir más temprano que tarde, hacia una revolución. El texto es fruto de conversaciones que fueron sintetizadas con el ChatGpt.

El caso Jadue y las contradicciones del PC

Daniel Jadue, alcalde de Recoleta y miembro destacado del Partido Comunista Chileno (PCCh), ha sido una figura polarizadora en la política chilena, y de manera importantísima, al interior del propio partido Comunista.

Su detención ha generado un intenso debate sobre la justicia, la corrupción y el papel del PCCh en la actual coyuntura política del país.

La detención de Jadue puede interpretarse como una maniobra del aparato estatal capitalista para deslegitimar y debilitar a una figura que representa una amenaza para los intereses de la clase dominante.

El fracaso de las comunidades utópicas de Robert Owen en el siglo XIX ofrece una lección importante. Owen, uno de los pioneros del socialismo utópico, buscaba crear comunidades autosuficientes basadas en principios cooperativos y de equidad. Sin embargo, estas comunidades fracasaron principalmente debido a la falta de un entendimiento profundo de las dinámicas del capitalismo y la necesidad de un cambio estructural en la sociedad.

Jadue, y por extensión el PCCh, se enfrenta a un dilema similar. Intentar implementar reformas progresistas en un marco capitalista sin abordar las raíces estructurales del sistema puede resultar en esfuerzos aislados e insuficientes, propensos a la cooptación o represión por parte del sistema dominante.

Históricamente, el PCCh ha adoptado posiciones conciliadoras, optando por alianzas y compromisos que han debilitado las posiciones más revolucionarias en su interior. Esto se puede observar en su participación en gobiernos de coalición con fuerzas políticas más moderadas, sacrificando a menudo sus objetivos más radicales a cambio de una mayor influencia política a corto plazo.

En la situación actual, esta tendencia conciliadora puede estar reflejada en la falta de un plan claro para enfrentar la crisis del capitalismo terminal. En lugar de articular una visión coherente y radical de transformación social, el PCCh se encuentra atrapado en luchas internas y personalismos que reflejan la crisis más amplia del sistema político chileno.

El PCCh enfrenta una crisis interna marcada por diversas posiciones políticas en pugna. Estas divisiones internas no solo revelan una falta de cohesión ideológica, sino también una ausencia de principios firmes que guíen su acción política. La lucha de personalismos y la falta de un liderazgo claro y unificado socavan la capacidad del partido para actuar de manera efectiva y coherente.

La detención de Daniel Jadue puede ser vista como un síntoma de las contradicciones del sistema capitalista y la debilidad estructural del PCCh en enfrentar esas contradicciones de manera efectiva. Al igual que las granjas de Owen, los esfuerzos del PCCh pueden fracasar si no se abordan las causas profundas de la desigualdad y la explotación en el sistema capitalista.

La crisis interna del PCCh y sus posiciones conciliadoras reflejan una falta de dirección clara y una propensión a ser cooptados por el sistema que buscan transformar. Para superar estos desafíos, el PCCh necesitaría renovar su compromiso con una visión marxista revolucionaria y desarrollar una estrategia coherente y unificada para enfrentar la crisis del capitalismo.

Comentarios

Tal vez la única vez cuando el PC tuvo cierto carácter científico tanto en su programa como su accionar fue en el proceso que desembocó en el gobierno de la Unidad Popular. Decimos “tal vez” porque tampoco de logró conducirlo a su éxito por haber, lo más probable, errores de principios reflejados en su estrategia y táctica. No obstante, cabe señalar que cuando más efectivo fue la lucha contra la burguesía y el imperialismo fue en esos tres años.

Es sabido que cada paso que se den en los procesos políticos debe regirse bajo ciertos principios ideológicos. Así como los bolchevique tuvieron que implantar medidas capitalistas para crear condiciones para el socialismo, o alianzas políticas para destrabar estancamientos, también la PC y la UP tuvieron esa intención.

La diferencia con el PC actual es que entonces se le quitaba el poder económico a la burguesía. Hoy se la administra. El partido de la clase obrera o para la clase obrera, se ha transformado en un partido para la burguesía.  Tal como Robert Owen, hace prácticamente 200 años, al otorgarles mejores condiciones de vida a los trabajadores de la misma manera es el discurso del PC dentro del capitalismo.  En la práctica es abandonar cualquier intención de revolución y abandonar la doctrina y principios promulgados por Marx, Engels y Lenin. Es abandonar el Socialismo y Comunismo Científico por el utópico. En el siglo XXI, estando el capitalismo en una crisis generalizada, la utopía es sinónimo de oportunismo, de regresión.